Guía para entender los peligros y riesgos de los productos químicos
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Cada día, la gente está expuesta a una variedad de actividades o productos que pueden causarles daño en ciertas circunstancias. En casi cualquier actividad que realicemos existe la posibilidad de que se produzcan daños o lesiones; ya sea al cruzar la calle, ir en un automóvil o jugar al béisbol. Este posible daño puede clasificarse como “riesgo”.

Los términos “riesgo” y “peligro” pueden tener un significado muy parecido para la mayoría de nosotros, pero para un científico son muy diferentes. En química, los términos tienen significados muy específicos:

Peligro se refiere a las propiedades inherentes de una sustancia química que la hace capaz de ocasionar un daño a una persona o al entorno.

Exposición describe la cantidad de sustancia y la frecuencia con la cual esta sustancia química entra en contacto con una persona, grupo de gente o con el entorno.

Riesgo es la posibilidad de que se produzca una lesión ocasionada por una exposición particular a una sustancia química en condiciones específicas.

A continuación, presentamos un ejemplo familiar para la mayoría de la gente: Cruzar la calle implica el peligro de que nos atropelle un automóvil que transite por el lugar. Pero el riesgo es la probabilidad de que en realidad se produzca alguna lesión. Puede no haber riesgo de que nos atropelle un automóvil al cruzar una calle vacía a medianoche, pero hay un riesgo muy alto de que ocurra durante la hora pico. Puede que haya un riesgo muy bajo de que nos atropellen cuando tenemos paso en el cruce peatonal, pero hay un riesgo alto de que ocurra si cruzamos en la mitad de la calle.

Entonces, para entender el riesgo, necesitamos conocer cuál es el peligro inherente (que nos atropelle un automóvil) y el grado de exposición (la cantidad de automóviles en la calle). Una vez que entendamos el riesgo, también podemos reducirlo o manejarlo; por ejemplo, mediante la solicitud de cruces peatonales bien señalados o mediante el control del flujo de tránsito.

Entonces, ¿qué significa riesgo en relación con los productos que usamos cada día y los ingredientes químicos usados para fabricarlos?

Primero lo primero. Es importante entender que todo lo que nos rodea, incluso el cuerpo humano y todo lo que comemos y bebemos, está compuesto totalmente por sustancias químicas. Y todas las sustancias químicas tienen propiedades inherentes y pueden describirse por su grado de peligro, incluso el agua y el oxígeno (es posible beber mucha agua y el oxígeno puede explotar).

Los ingredientes químicos que se hallan en los productos de uso diario suelen ser criticados por ser nocivos para la salud humana. Pero aún cuando todos los químicos pueden describirse por su peligro inherente, incluso el agua y el oxígeno, la sola presencia de un ingrediente químico no quiere decir automáticamente que nos causará alguna lesión. La probabilidad real de que se produzca alguna lesión por la exposición a un ingrediente químico depende de una variedad de factores; entre otros, la cantidad de ingrediente químico en un producto, cómo se usa el producto y qué tipo de exposición al químico ocurre normalmente cuando se usa un producto que contenga el químico.

Hay un proceso mediante el cual se puede evaluar la seguridad de los ingredientes químicos en productos de consumo considerando el riesgo, peligro y exposición. Los expertos científicos de varias agencias gubernamentales usan procedimientos de evaluación, información y pruebas informáticas para establecer los niveles de exposición seguros para los químicos en ciertos productos regulados. Las compañías que elaboran productos de consumo también son responsables de la seguridad de los productos que venden y muchas usan sus propias evaluaciones y pruebas de seguridad.

La información de la agencia y las revisiones permiten crear una red integral de información y evaluación de seguridad. Por ejemplo, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los EE. UU. regula la seguridad de los materiales en contacto con los alimentos mediante la rigurosa norma de seguridad que establece la “certeza razonable de no causar daño en las condiciones de uso”. Para obtener información técnica detallada, consulte la base de datos ITER (International Toxicity Estimates for Risk), a la que puede acceder a través del sitio web de la National Library of Medicine. ITER presenta gráficos resumidos que comparan la información de evaluación de riesgos para los EE. UU. y las fuentes internacionales y explica las diferencias y los valores de riesgo que surgen de estas diversas organizaciones.

Entender qué es el riesgo y cómo se evalúa puede parecer complicado pero es la base de nuestra capacidad para confirmar la seguridad de los químicos usados en productos de consumo.