Cómo la EPA prioriza las evaluaciones de riesgos químicos - ChemicalSafetyFacts.org
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La Ley de Control de Sustancias Tóxicas (TSCA) es la principal ley de gestión de químicos de Estados Unidos. En 2016, la Ley de Seguridad Química Frank R. Lautenberg para el Siglo XXI, que modernizó la TSCA, se promulgó después de aprobarse en el Congreso con un apoyo bipartidista abrumador. La TSCA modificada exige que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EE. UU. lleve a cabo una revisión de seguridad de todos los químicos nuevos y existentes, y exige que la agencia identifique los químicos de alta y baja prioridad para evaluaciones de riesgos.

Las tres etapas del proceso de la EPA para evaluar la seguridad de los químicos existentes son: 1) priorización, 2) evaluación de riesgos y 3) gestión de riesgos. La tercera etapa solo es necesaria cuando la EPA descubre que un químico representa un riesgo injustificado para la salud humana o el medioambiente.

¿Qué son los químicos de alta y baja prioridad?

El proceso de priorización para sustancias de alta y baja prioridad es un componente clave de la habilidad de la EPA para realizar una evaluación sistemática de los químicos en el área comercial. La designación como sustancia de baja prioridad significa que la agencia ha determinado que el químico no requiere una evaluación de riesgos en el momento, pero puede reconsiderarse en función de nueva información en el futuro. 

Una designación de alta prioridad, por otro lado, significa que la EPA iniciará una evaluación de riesgos de la sustancia según la TSCA. Cabe destacar que, como ha señalado la EPA, la designación como sustancia de alta prioridad “no constituye un hallazgo de riesgo” y no debe ser motivo de preocupación.

La TSCA exige que al menos el 50 por ciento de todas las designaciones de alta prioridad se extraigan del Plan de trabajo 2014 de actualización de la TSCA y que la EPA dé preferencia a aquellos químicos que tengan un puntaje de persistencia y bioacumulación de tres, sean carcinógenos humanos conocidos o tengan una alta toxicidad aguda o crónica.

El proceso completo de priorización de un químico, desde el anuncio de un posible candidato hasta la designación final de una prioridad, puede tardar entre 9 y 12 meses. La EPA debe usar los mejores recursos sobre ciencia disponibles y el peso de la evidencia científica, según lo exigido por las modificaciones de la TSCA de 2016, para determinar qué químicos son de alta y baja prioridad.

¿Qué es una evaluación de riesgos?

La TSCA exige evaluaciones de riesgos para los químicos existentes en el área comercial. Las evaluaciones de riesgos deben integrar información de peligros con la información de uso y exposición de una sustancia designada como de alta prioridad para determinar si el químico presenta o no un riesgo injustificado para la salud o el medioambiente bajo las condiciones de uso del químico. La EPA no puede considerar factores que no sean de riesgo (p. ej., costos/beneficios) durante la evaluación de riesgos.   La EPA debe considerar los riesgos para subpoblaciones potencialmente expuestas o sensibles en la evaluación de riesgos, como niños y trabajadores. Además, las evaluaciones de riesgos deben basarse en los mejores recursos sobre ciencia disponibles y el peso de la evidencia científica según lo exigido por la Sección 26 del estatuto. Se pueden encontrar detalles sobre el proceso de evaluación de riesgos y el cronograma en el sitio web de la EPA.

Una evaluación de riesgos químicos puede tardar hasta tres años. Durante el proceso de evaluación de riesgos de la TSCA, los fabricantes, procesadores, importadores y usuarios finales de químicos tendrán oportunidades para proporcionar datos, información y comentarios públicos a la EPA para su consideración. Al finalizar, la EPA debe designar otro químico de alta prioridad para la lista, a fin de garantizar que la cola de evaluación de riesgos permanezca llena. Piense en los procesos de priorización y evaluación de riesgos como si funcionaran como una cinta transportadora, diseñados para garantizar que la EPA designe sustancias prioritarias y realice evaluaciones de riesgos de manera constante. 

¿Qué es la gestión de riesgos?

Si la evaluación de riesgos determina que un químico presenta un riesgo injustificado para la salud humana o el medioambiente en las condiciones de uso evaluadas, la EPA debe llevar a cabo un proceso de gestión de riesgos para mitigar el riesgo injustificado que se identifica.

Durante el proceso de gestión de riesgos, la EPA dispone de una variedad de opciones de restricciones regulatorias para reducir el riesgo.  Esto podría incluir requisitos sobre cómo se puede utilizar el químico en productos, requisitos de etiquetado, restricciones de uso, eliminaciones graduales o prohibiciones absolutas sobre el uso del químico en productos. 

Conclusiones clave:

  • Una designación de alta prioridad no significa que un químico represente un riesgo. La EPA ha dejado claro que la designación como químico de alta prioridad “no constituye un hallazgo de riesgo” y no debe ser motivo de preocupación.
  • La EPA debe realizar evaluaciones de riesgos para químicos de alta prioridad que integren la información de peligros con la información de uso y exposición sobre el químico. Deben excluirse la consideración de costos u otros factores que no sean de riesgo. La información científica y los enfoques deben usarse de manera coherente con los requisitos de la TSCA con respecto a los mejores recursos sobre ciencia disponibles y el peso de la evidencia científica. 
  • La EPA designará un químico como de alta prioridad cuando se complete la evaluación de riesgos de otro químico. Esto garantiza que la cola de evaluación de riesgos de la EPA siempre permanezca llena; p. ej., realizando al menos 20 en cualquier momento dado. 
  • La EPA tiene varias opciones de gestión de riesgos disponibles para controlar o mitigar cualquier riesgo injustificado que se identifique de un químico según sus condiciones de uso.