Laurilsulfato de sodio - ChemicalSafetyFacts.org

Laurilsulfato de sodio

El laurilsulfato de sodio (SLS), un agente de limpieza y surfactante, es un ingrediente en muchos productos de limpieza y cuidado personal. El SLS puede derivar de fuentes naturales, como el aceite de coco y el aceite de palma, y también puede fabricarse en un entorno de laboratorio.

Usos y beneficios

Productos de cuidado personal


El SLS ha sido un ingrediente en champús desde la década de 1930. Funciona como surfactante, que atrapa el aceite y la suciedad del cabello para que pueda enjuagarse con agua. El SLS es un agente espumante efectivo que puede ayudar a crear abundante espuma en productos como jabones corporales y para manos, limpiadores faciales y burbujas. El SLS también ayuda a crear la acción espumante en el dentífrico y ayuda a eliminar partículas de alimentos de los dientes.


Productos de limpieza


El SLS es un surfactante efectivo que se utiliza en productos de limpieza del hogar para ayudar a eliminar manchas de aceite y residuos, como manchas de alimentos en alfombras. Gracias a su capacidad de descomponer aceite y grasa, el SLS también es un ingrediente en muchos productos de limpieza industriales, como desengrasantes de motores y detergentes de grado industrial.


Aditivo alimentario


Como aditivo alimentario, el SLS se usa como emulsionante o espesante. Por ejemplo, el SLS ayuda a que los malvaviscos y los productos de huevo seco sean suaves y esponjosos. El SLS también ayuda a mezclar mejor los ácidos con los líquidos, por ejemplo, en jugos y ponches de fruta.

Información de seguridad

Las preguntas comunes acerca de la seguridad del SLS suelen estar relacionadas con su uso como ingrediente en productos de cuidado personal y limpiadores domésticos. Algunas personas creen que el SLS es demasiado severo para usarlo de forma segura en la piel, pero las afirmaciones acerca de que el SLS es corrosivo para la piel son inexactas. Si bien los productos de limpieza que contienen SLS podrían ser irritantes cutáneos si no se producen correctamente, los productos que contienen SLS no necesariamente son irritantes para la piel. De acuerdo con un estudio revisado por pares que se publicó en Environmental Health Insights en 2015, no existe evidencia científica que sugiera que el contacto del SLS con la piel provoque caída de cabello, ni hay evidencia científica que indique que el SLS sea un carcinógeno.


Varios cuerpos científicos han analizado el SLS como ingrediente en productos de cuidado personal y de limpieza y determinaron que su uso típico en esas aplicaciones es seguro para los consumidores y el medioambiente. La Revisión de Ingredientes Cosméticos (CIR), un panel independiente de científicos expertos establecido por el Consejo de Productos de Cuidado Personal, evaluó los datos científicos y concluyó que el SLS es seguro para usarlo en fórmulas de productos de cuidado personal como el champú, un producto diseñado para un uso breve y que se enjuaga completamente de la piel y del cabello. En los productos que prevén un contacto prolongado con la piel, la concentración de SLS en el producto no debe superar el 1 por ciento.


La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) incluye al SLS en su lista de aditivos multiuso permitidos como aditivo alimentario directo.


Las regulaciones de la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) también indica que podrían quedar pequeñas cantidades de residuos de SLS de productos de limpieza en las superficies de contacto con alimentos en lugares públicos donde se vende comida, en equipos de procesamiento de productos lácteos y en equipos y utensilios para el procesamiento de alimentos.

Respuesta a preguntas

¿Por qué mi champú contiene laurilsulfato de sodio?


El SLS contribuye a las propiedades espumantes de productos como el champú y los baños de burbujas. El SLS es seguro de usar en estos tipos de productos de cuidado personal según su uso previsto, conforme a la Revisión de Ingredientes Cosméticos (CIR) del panel de científicos. La EPA también considera al SLS como un ingrediente seguro en estos tipos de productos en circunstancias de uso normal.


¿Por qué mi dentífrico contiene laurilsulfato de sodio?


El SLS es un ingrediente común en los dentífricos, ya que ayuda con la formación de espuma y ayuda a eliminar restos de alimentos de los dientes. La Asociación Dental Estadounidense (ADA) considera al SLS como un ingrediente que puede ayudar a mejorar la salud bucal.


¿Es perjudicial el laurilsulfato de sodio para usted?


A pesar de algunos rumores y suposiciones incorrectos, organismos gubernamentales como la FDA y la EPA revisaron la seguridad del SLS y aprobaron su uso para una variedad de aplicaciones del consumidor. Además, un estudio de 2015 revisado por pares que se publicó en Environmental Health Insights arrojó que el SLS es seguro para su uso normal en productos de limpieza domésticos, que no es corrosivo para la piel de una persona en condiciones normales y que su uso no se vinculó a la pérdida de cabello.


¿Es seguro el laurilsulfato de sodio para la piel y el cabello?


El SLS no es corrosivo para la piel de una persona en condiciones normales de uso y no hay evidencia científica que sugiera que el SLS provoque caída del cabello.


¿El laurilsulfato de sodio provoca cáncer?


Según un estudio reciente, no hay evidencia científica que respalde que el SLS sea un carcinógeno. De hecho, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el Programa Nacional de Toxicología de EE. UU., la EPA y la Unión Europea no consideran que el SLS sea una sustancia carcinógena.


¿Son mejores o más seguros los productos “sin laurilsulfato de sodio”?


No existen fundamentos científicos para decir que los productos sin SLS son más seguros que los productos con SLS. Los fabricantes de productos pueden usar la afirmación “sin” para indicar que un producto no contiene un material determinado, como el SLS, pero esa afirmación puede ser engañosa. De hecho, la Comisión Federal de Comercio advirtió específicamente que “las afirmaciones ‘sin’ pueden engañar a los consumidores, ya que sugieren falsamente que […] el comerciante ‘mejoró’ el producto al eliminar tal sustancia”.